El 5 de setiembre de 1820 José Artigas cruza el Paraná e ingresa a Paraguay por Itapúa, la actual Encarnación. Quedaba atrás una década de lucha con victorias y derrotas. Durante su estadía en el Paraguay, Artigas llevó una vida tranquila, dedicado a labores agrícolas acompañado por Joaquín Lenzina.

En 1841, luego del fallecimiento del dictador de Francia, el nuevo gobierno paraguayo comunicó a Artigas, residente en Villa de San Isidro Labrador de Curuguaty, que tenía plena libertad para volver a su tierra natal. Aun así, prefirió quedarse, por lo que solicitó permiso para permanecer allí hasta el final de sus días. El nuevo presidente, Carlos Antonio López, le permitió establecerse en la quinta Ybyray, en el barrio Trinidad de Asunción, donde falleció el 23 de setiembre de 1850, a los 86 años.

El predio que albergó al prócer fue donado por el gobierno paraguayo el 25 de agosto de 1903, en agradecimiento al gesto de nuestro país de devolver a Paraguay los trofeos de guerra de la Triple Alianza. El 28 de abril de 1924, es inaugurado el edificio donde funciona el centro escolar “Artigas” del Solar de Artigas, única escuela pública uruguaya que se encuentra en el exterior del país.

En 1855, los restos fueron repatriados desde el Paraguay a nuestro país, y en la actualidad, la urna que los guarda, se mantiene en el Mausoleo de la Plaza Independencia, junto a su monumento.

Dr. Gabriel Scagliola.
Centro de Documentación del Museo Pedagógico "José Pedro Varela".
Departamento de Bibliotecas y Museos.

Hoy, a 172 años de su fallecimiento, invitamos a reproducir el siguiente video con el Himno a Artigas del autor Ovidio Fernández Ríos.