Este 10 de diciembre la comunidad educativa de la escuela N°330 de Maroñas realizó la ceremonia de nominación por el cuál la institución toma el nombre “Héctor Gutiérrez Ruiz”.
En el acto estuvo presente por la Administración Nacional de Educación Pública, el presidente Pablo Caggiani y por la Dirección General de Educación Inicial y Primaria, la subdirectora general Selva Pérez.
La jornada fue acompañada por los verdaderos protagonistas de la fiesta, los más de 340 niños y niñas que asisten a la escuela, quiénes compartieron esta fiesta junto a sus familiares, amigos y referentes del centro escolar. Las maestras y maestros de la escuela prepararon una muestra de danza con la canción “Nuestra huella”, que los alumnos interpretaron en el patio de la institución.
La ceremonia contó además con la presencia de la viuda de Gutiérrez Ruiz, Matilde Rodríguez; hijos; y el nieto, Santiago Gutiérrez. También participó Jorge Gandini, quién siendo diputado presentó este proyecto de ley para esta designación, junto a Alberto Volonté, amigo del homenajeado.
En la apertura del evento, Pablo Caggiani sostuvo que una nominación siempre es una fiesta para la escuela. “Es un gusto estar acá nominando a una escuela con el nombre Héctor Gutiérrez Ruiz. Creo que además que esto sea acompañado por la familia, por Gandini, por Volonté, habla mucho de cómo somos en Uruguay. Habla mucho de cuáles son los valores que compartimos”, indicó. Agregó por otra parte que las escuelas siempre “llevan nombre de cosas importantes”, y valoró que en este caso la nominación se haya realizado un 10 de diciembre, Día Internacional de los Derechos Humanos. Caggiani destacó la estrecha relación entre la educación pública y la democracia, “la escuela pública hoy no sólo homenajea a Héctor Gutiérrez Ruiz, sino que sigue insistiendo en que nuestro arreglo de convivencia implica el respeto a lo que piensa el otro, el respeto a los derechos humanos, y las formas democráticas de organizarnos y resolver nuestros acuerdos y nuestros disensos”, subrayó.
Por su parte, Selva Pérez reflexionó sobre el significado de ponerle nombre a una institución y el valor que eso representa para su identidad. “Implica tener una insignia y también tener una enseña. Una insignia que nos va a llevar a nuestro camino para construir identidad, algo que nos identifica, que nos hace ser, sentir, pensar y actuar de una manera. Y es enseña porque es algo que nos va marcando, como faro en el camino hacia donde queremos ir”, explicó Pérez. “Felicitaciones por llevar este nombre y que sea realmente de una responsabilidad ampliamente disfrutable y humana”, finalizó.
La maestra directora Ana Laura Faccio resaltó la elección de esta fecha para la nominación que no es casual, “reafirmamos nuestro compromiso con los tres pilares que sustentan la declaración universal de los DDHH: equidad, justicia y dignidad humana. Estos principios guían la labor diaria de quiénes educamos y también guiaron la trayectoria vital y política de Héctor Gutiérrez Ruiz, cuya vida fue arrebatada en circunstancias que hoy recordamos con respeto, memoria y firmeza ética”.
Durante la nominación también hizo uso de la palabra Jorge Gandini, quién resaltó la figura del “Toba”, como conocían a Gutiérrez Ruiz sus más cercanos. Valoró este espacio donde se encuentran todos para homenajear a “una gran figura”, a través de un proyecto de ley presentado en 2016 y que hoy se concreta. “Hubo un gran consenso político y social” para que llevara este nombre y “eso no es casual”, indicó.
En el acto estuvieron presentes también los alumnos de la Escuela N°113 “Zelmar Michelini” que acompañaron la fiesta. También participaron algunos estudiantes de la escuela anfitriona que hicieron uso de la palabra y resaltaron los valores de Héctor Gutiérrez Ruiz.
Al finalizar el acto se descubrió la placa alusiva a la fecha y se compartió una torta, decorada para la ocasión, que se compartió entre los niños y niñas, sus familias y la comunidad educativa.







