La Fundación ReachingU celebró, como cada año, una nueva edición del Premio al Docente Uruguayo, una iniciativa que busca visibilizar y reconocer a maestros y profesores de todo el país que lideran propuestas innovadoras y creativas, con impacto en sus comunidades educativas.
El ganador de esta 8.ª edición fue Christian Villamayor, profesor de Historia del Liceo N.º 48 de Puntas de Manga, Montevideo, por su taller de fotografía “FotoSensibles”.
Entre los finalistas también se destacó la maestra Natalia Sosa, de la Escuela N.º 96 de Paysandú, con su proyecto “Diverseñas”. La docente, idónea en Lengua de Señas Uruguaya, miró un día el patio y vio algo que la conmovió: aunque compartían el mismo espacio, los estudiantes sordos y sus compañeros oyentes vivían recreos separados, sin poder comunicarse. En lugar de resignarse a mediar desde afuera, Natalia les devolvió el protagonismo con “Diverseñas” dónde son los propios niños y niñas Sordos quienes, en Lengua de Señas, inventan y guían juegos cooperativos que solo pueden ganarse en equipos mixtos. El resultado es un patio donde jugar se volvió la forma más simple y más honesta de conocerse.

“Cuando validamos la cultura sorda dentro de una escuela de educación común, la inclusión deja de ser una meta pendiente para convertirse en un hecho cotidiano”, sostuvo. Esta distinción reafirma su deseo de seguir formándose en metodologías de inclusión educativa.
“A nivel personal, haber sido finalista de este premio me generó una profunda emoción. Lo vivo como un reconocimiento al compromiso que asumo cada día con mi labor docente y con este proyecto. Es un incentivo que me renueva la vocación y las ganas de seguir apostando a una educación más inclusiva.

A nivel profesional, representa una visibilidad muy valiosa para demostrar que la inclusión en las escuelas es posible y que se construye desde las pequeñas acciones cotidianas. Además, abre puertas para tejer redes, compartir experiencias con otros docentes y seguir creciendo”, explicó consultada sobre la relevancia de este reconocimiento a su labor diaria en el aula.
El proyecto que surge de la convicción de que es necesario abrazar las diferencias y transformarlas en una mayor fortaleza, tiene como propósito tender puentes de comunicación entre estudiantes sordos y oyentes de la escuela, desde nivel inicial hasta 6° de primaria. “En él, los estudiantes sordos se convierten en protagonistas y enseñan Lengua de Señas Uruguaya a sus compañeros oyentes a través de dinámicas lúdicas. Verlos hoy encontrarse, comunicarse y compartir risas y juegos es lo que le da verdadero sentido a todo este camino”, indicó.

Por otra parte destacó que el objetivo a futuro es continuar consolidando el proyecto y profundizar este espacio de encuentro. “Queremos continuar expandiendo estas dinámicas lúdicas en la escuela, seguir derribando barreras de comunicación y contagiar esta forma de vincularnos a otros espacios educativos que deseen replicar la experiencia”, concluyó.
Los demás finalistas de esta edición fueron Daniella Tagariello, profesora de Filosofía en el Liceo N.º 2 de Pando, Canelones, con su proyecto “Ciclo de Cine Interdisciplinario”; Leo Nobelasco, profesor de Geografía en el CEA 103 “Colonia Manuel Victoria”, de la localidad de José Enrique Rodó, con una propuesta de inclusión que plantea la recuperación de un espacio natural mediante la construcción de senderos accesibles, la instalación de cartelería en Braille y la incorporación de códigos QR; y Magela Castro, profesora de Ciencias Biológicas y ayudante preparadora de laboratorio en el Liceo N.º 18 de Montevideo, con su proyecto “Mundo Microscópico”.