El verano avanza y en las Escuelas de Verano, además de compartir alimentación rica y saludable, los niños y los adultos viven oportunidades diferentes a las que comparten durante el año. Con otros tiempos, otros espacios y un número menor de comensales, el espacio de comedor incorpora momentos propicios para el intercambio, el conocimiento mutuo, la charla y la diversión.